El café (Cahue) fue descubierto creciendo en forma silvestre en Abisinia (Etiopía), en el Africa Oriental. Su uso original fue para alimento y bebida estimulante.
En el 1720 un oficial francés, Gabriel Mathieu de Chieu, trajo de París a Martinica, tres pequeños árboles de café. Se cree que solo sobrevivió uno. De esta forma comienza la propagación del café en el Nuevo Mundo.
Para el 1736 se introdujo a Puerto Rico vía República Dominicana. Ya para el año 1758 se había convertido en una industria de importancia económica y social para los habitantes de nuestra zona montañosa.